Archivos Epstein y el financiamiento de agenda Trans.
EL CASO EPSTEIN(TRIVERS) Y LA ILUSIÓN DE UNA CIENCIA “NEUTRAL”
La revelación de intercambios entre el financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein y el biólogo evolutivo Robert Trivers vuelve a exponer una realidad incómoda: la ciencia no opera en un vacío moral ni está automáticamente guiada por la búsqueda desinteresada de la verdad. La historia de la investigación científica está atravesada por redes de financiamiento, intereses políticos, prestigio académico y, en ocasiones, por figuras profundamente perturbadoras.
La figura de Jeffrey Epstein representa uno de los mayores escándalos contemporáneos relacionados con redes de poder, dinero, sexualidad y élites intelectuales. Lo verdaderamente inquietante no fue únicamente su historial criminal, sino la enorme cantidad de científicos, universidades y figuras académicas que mantuvieron vínculos con él incluso después de su condena de 2008 por delitos sexuales relacionados con menores.
Dentro de ese entramado aparece el nombre de Robert Trivers, uno de los biólogos evolutivos más conocidos del siglo XX. Según los documentos y correos divulgados públicamente, Epstein mantuvo correspondencia con Trivers desde al menos 2009, es decir, después de que Epstein ya hubiera sido condenado. En esos intercambios, Epstein incluso se ofrecía a financiar viajes, alojamientos y proyectos del investigador.
Posteriormente, en 2015, Epstein llegó a escribirle a Noam Chomsky afirmando que era el “principal financista” de Trivers. Este detalle resulta fundamental porque destruye el mito ingenuo de que la ciencia funciona únicamente como una búsqueda pura y desinteresada de la verdad. La historia real de la investigación científica está profundamente atravesada por financiamiento, prestigio, redes de poder e intereses ideológicos.
El caso Epstein resulta paradigmático precisamente porque muestra cómo el prestigio académico puede convivir con figuras profundamente perturbadoras. Epstein buscaba rodearse de científicos, intelectuales y premios Nobel porque comprendía que la autoridad científica funciona socialmente como un mecanismo de legitimación.
Y allí aparece uno de los puntos más inquietantes del caso: el interés específico por investigaciones relacionadas con biología transgénero, modificación hormonal y manipulación genética, con fines puramente perversos y de fetiche sexual.
EL CORREO TRIVERS- EPSTEIN Y EL TRANSHUMANISMO APLICADO A LA SEXUALIDAD.
Uno de los documentos más perturbadores divulgados dentro de los llamados “Archivos Epstein” fue un correo electrónico enviado por Robert Trivers a Jeffrey Epstein en diciembre de 2018.
El contenido del mensaje resulta impactante no solamente por su vulgaridad explícita, sino porque NOS INDICA CLARAMENTE, LA MOTIVACIÓN DEL PODER, POR IMPLANTAR LA AGENDA TRANSGÉNERO, con una lógica sexualizada de diseño corporal, atractivo erótico y manipulación biológica, para cumplor fantasías del poder perverso y psicopático..
Trivers escribe:
“Con un mayor control molecular sobre el desarrollo, somos cada vez más capaces de producir fenotipos novedosos”.
La frase revela una lógica profundamente tecnocrática. El cuerpo humano deja de ser entendido como una realidad biológica integrada y pasa a ser concebido como una plataforma manipulable capaz de producir “nuevos fenotipos”.
Más adelante agrega:
“Hombres más femeninos, bloqueando receptores de testosterona (…) y aumentando la producción de estrógenos”.
Aquí el lenguaje ya no es clínico ni terapéutico. Es un lenguaje de ingeniería biológica.
Sin embargo, lo más perturbador aparece cuando la conversación deriva hacia fantasías sexuales explícitas relacionadas con personas trans.
Trivers afirma:
“La primera es atractiva (…) es una mujer con pene (…) obtienes lo mejor de ambos mundos”.
Y posteriormente:
“Las versiones mujer a hombre son infelices y solitarias (…) lo peor de ambos mundos”.
Estas frases son importantes porque muestran algo central: el eje del análisis no está puesto en sufrimiento psicológico, salud mental o bienestar humano.
El eje está puesto en atractivo sexual, excitación, prostitución y producción de cuerpos deseables, NO, EN LA SALUD.
El problema ético aquí es gigantesco. La medicina moderna se legitima públicamente afirmando que busca aliviar sufrimiento humano. Pero cuando investigadores discuten cuerpos hormonizados en términos de utilidad erótica, fantasía sexual o “nuevos fenotipos”, la frontera entre medicina y fetichización empieza a desaparecer.
El punto más alarmante llega hacia el final del correo:
“Ahora estamos impulsando la intervención antes (…) notas que tu hijo de 3 años tiene tendencias trans, entonces intervienes con hormonas”.
Independientemente del contexto exacto, esta frase concentra uno de los mayores debates contemporáneos: la creciente medicalización de menores y la posibilidad de intervenir hormonalmente durante etapas extremadamente tempranas del desarrollo.
Aquí emerge una pregunta inevitable:
Se están están tratando a niños y adolescentes vulnerables, como material experimental para teorías anticientíficas, promovidas por abusadores.
La última publicación de los archivos Epstein como vemos, ha revelado un vínculo entre la pedofilia, el abuso sexual y la transición de género de los menores.
No es la primera vez que en la historia de la investigación sobre el “género”, se revela un vínculo estrecho entre el abuso infantil, la pedofilia y la ideología transgénero.
En 2022, la periodista de Reduxx G. Gluck reveló que WPATH- ASOCIACIÓN MUNDIAL PARA LA SALUD TRANSGÉNERO (que hasta hoy esutilizado por numerosas entidades sanitarias de Canadá. para guiar sus políticas de medicamentos de “afirmación de género”), había utilizado una comunidad en línea llamada “Eunuch Archive” para informar, el documento de “estándares de atención” de la organización: el documento SOC8, que añadió por primera vez “eunuco” como identidad de género.
El problema con Eunuch Archive: fue cofundado por un pedófilo condenado y contiene miles de páginas de contenido escrito sobre abuso sexual infantil, gran parte de ello específicamente sobre la castración de niños pequeños.
JOHN MONEY: EL EXPERIMENTO QUE TERMINÓ EN TRAGEDIA. ABUSO Y PODER.
El caso de John Money constituye uno de los antecedentes históricos más importantes para comprender el debate actual sobre identidad de género.
Money sostenía que la identidad sexual era principalmente producto de la socialización y no de la biología. Su teoría afirmaba que un niño podía ser criado exitosamente como niña si la intervención se realizaba lo suficientemente temprano.
El caso paradigmático fue el de David Reimer, un niño cuya genitalidad fue destruida accidentalmente durante una cirugía. Money convenció a los padres de criarlo como niña bajo el nombre “Brenda”. Durante años, Money presentó públicamente el caso como un éxito científico.
Pero la realidad fue devastadora. David jamás se identificó genuinamente como mujer, desarrolló profundo sufrimiento psicológico y posteriormente retomó su identidad masculina. Décadas después terminaría suicidándose.
El caso Reimer se convirtió en uno de los mayores escándalos de la sexología moderna porque mostró cómo una teoría ideológica puede imponerse sobre la realidad subjetiva y biológica de una persona.
ALFRED KINSEY Y LOS LÍMITES ÉTICOS DE LA SEXOLOGÍA
Otro nombre recurrente en estas discusiones es Alfred Kinsey, considerado uno de los padres de la sexología moderna.
Kinsey revolucionó el estudio de la sexualidad en las décadas de 1940 y 1950, cuestionando normas sexuales conservadoras y recopilando enormes volúmenes de información sobre conducta sexual humana.
Sin embargo, posteriormente surgieron fuertes críticas éticas y metodológicas. Una de las controversias más graves gira alrededor del uso de datos provenientes de abusadores sexuales para investigaciones relacionadas con sexualidad infantil.
INVESTIGACIÓN TRANS, EN LA MIRA ÉTICA DEL MUNDO.
En los papeles de Epstein también aparece la cúpula médica «transgenerista» de EE UU, entre ellas la famosa doctora Ting, que se jactaba de hacer mastectomías dobles a adolescentes, y habría sido financiada por el pederasta. Otro de los célebres cirujanos de adolescentes, Jazz Jenning, visitó la isla de Epstein en varias ocasiones. Igual que el biologista doctor Robert Trivers, uno de los principales impulsores de la «Infancia Trans», explicándole a Epstein el negocio que iba a suponer la hormonación infantil.
Que espanto por favor! Desde la universidad inculcan toda esta perversidad y pretenden naturalizar estas aberraciones. Hay que estar muy centrado e informado para distinguir el discurso esquizofrenico que buscan imponer. Gracias Romi por tu labor!!
¿Qué se diría de alguien que ejecuta la fuerza bruta, el engaño y la corrupción para gobernar un jardín de infantes?
¿Qué códigos comunicativos se conservan en ese tipo de molde?
De una aberrante separación sobreviene la inercia de una lógica unión de lo inocente y lo perverso, lo femenino y masculino, configurándose así una quimera que posee un particular lenguaje.
“En la oscuridad, cualquier luz es suficiente, sin embargo una polilla puede dirigirse hacia una equivocada”
Los adultos se acostumbran, pero qué escucharían de sus niños.
¿Dónde empieza y en dónde termina el jardín de infantes en realidad?
Otros preguntarán, cuándo…
La estupidez, no sólo puede andar bien vestida y ser ilustrada, también puede viajar en carreta o a la velocidad de la luz, o estár en mas de un sitio al mismo tiempo.
La estupidez cuántica no escapa a la relatividad, porque ahí fue engendrada. Y fue el cómico, Albert Einstein, el que descubrió que el engaño se desvanece cuando su masa es cero.
El producto y resultado de una fábrica, es lo que es, no puede ser algo más del propósito para lo que fue programado. Y en ella trabaja mucha gente que la confunde con la vida, cuando es simple teatro. Lucro en el defecto y la resiliencia en la virtud, se hermanan y se llama normalidad.
¿Quién escribe el guión?
Unos miran hacia la pantalla de cine y dicen, ¡es sólo ficción! y cuando le dan la espalda hablan de realidad.
Éste dilema se soluciona dándose cuenta quién queda de un lado, y quién del otro.
Pero…
¿Quién es el intermediario, ese extraño relator que cuenta lo que sucedió y sucederá, y lo que nunca ocurrirá oculto en su silencio?
Es una encrucijada interesante, pero si nos adentramos al inframundo griego del defecto, nos remitirá al cercano mito de Jesús en su crucifixión, el ritual del sacrificio de la verdad, la vida, el amor y la justicia que justifica al verdugo, al que se le entrega ilusoriamente una responsabilidad que regresa mas temprano que tarde a cobrar la cuenta, el que se posiciona como agente evolutivo o azote divino autorizado. Y por el otro lado nos encontramos con su resurreción en virtud, Cristo, una refrescante consciencia renacida lógicamente en el mismo cuerpo, que observa y comprende el fenómeno de la cruz y ficción. La frustración del iniciado ante la creída e inalcanzable perfección es la que se rinde ante el mas fuerte, la seductora muerte, y con ello adorar al intermediario, el que tiene el poder de matar y de su amenaza. Nadie luchó, lucha ni luchará por su vida mientras no muera la apariencia.
Sin embargo, ésta historia comienza una ficción antes, la de un paraíso perdido llamado Dios, luego Estado, y ahora “I.A.”, con la promesa de regreso hacia la tierra prometida.
“Cuando la esperanza es lo último que queda, ya no hay miedo a esperar o de esperar la amenaza, y se la devuelve al baúl de los recuerdos cuando se la necesite en primer lugar”
La mecánica es la misma en el camino de la ausencia hacia la presencia.
Los sueños de ausencia, claman por los de presencia, necesitando a los que lleven a destino. Y en el puente aparece el intermediario que bien cobra o paga según se requiera, el genio de la lámpara que vende infinitos e insoportables futuros, que embargan presentes para enterrar pasados, y así alimentar el bucle.
Un mito conserva una condición existencial que puede ser una cárcel en la relatividad del defecto o un ejercicio para la virtud.
El (1;1); (1;0); (0;1) y (0;0), recrean el presente en el equilibrio de los polos, pasado en el retorno a la esencia, futuro en el avance trascendete y silencio del todo en la nada. No hay contradicción, sin embargo se simula cuando existe conflicto entre los polos.
La luz y los ojos tienen sentido siendo uno, por lo tanto, los ojos de vida ven vida, los de muerte lo suyo.
En la dualidad del defecto, se encuentra la mafia de los autoelegidos en el lado bueno cedido, mientras del otro los autoexpulsados, los esclavos.
El Ángel, Rey y Soberano, es el que custodia el reino con su espada de Fuego, de hierro y antivirus.
Mapa amo, territorio esclavo. La interferencia es a su intervención, la simulación a su simulacro.
El arquetipo amo y esclavo, son extremos de una misma vara o cuerda disonante. Ficciones fantásticas, legales y técnicas conforman la frontera, un can Cerbero que muchos llaman verdad, acuñados con libros sagrados, Constituciones y softwares. Todo es perfecto hasta que no. El amo parasita el sistema aprovechándose del proceso y apropiándose de los resultados de la virtud y el defecto a los que gobiena. Pero es un esclavo mas al estar obligado a sostener la consciencia ideal y relativa en dónde brillan en la mediocridad, en su intento de llenar el vacío con lo superfluo. Por eso suplen su carencia con la fuerza bruta, el engaño y corrupción, que muchos llaman inteligencia.
A las tonterías, por ser tontas, no se les presta atención, sólo cuando empiezan a dar comezón, y luego al hacer daño es cuando se le llama problema, y sin falta, aparece un veloz carro de bomberos que siempre llega tarde, cuando ya se ha realizado la cosecha.
Los puentes del defecto nunca unen nada porque su objetivo es aislar en la medida y convertirlo en la única realidad, expulsando lo que sobra al misterio, a la imaginación.
Ningún cliente elige al presidente, Papa o rey, tampoco al director, juez, gerente, pastor ni general, y menos al dueño de la tierra, del dinero o la empresa en donde se trabaja, pero es más entretenido pensar que si. El contrato es entre el uno y los ceros detrás de él. Unos saben, deciden y mandan, y otros ignoran, obedecen y se adaptan, y a cada parte le corresponde lo suyo.
“Roma, el mal mayor y menor beben de una misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno”
El amor es ciego y siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, pero después de la separación se quedará con lo amado. Por eso el cornudo es el último en enterarse pero el primero en saberlo.
Más allá de la locura, sea una democrática, militar, teocrática, monárquica, tecnocrática o un pentágono de ellas, prevalece lo verdadero. La gente seguirá protegiendo lo amado, construido y festejado, cada vez más, sin sus cadenas a las que les insufla vida inocentemente.
A pesar de todo ésto, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos, aunque también sus días contados.
La muerte de la apariencia es inevitable, y sucede en su transparencia dejando a todos desnudos. Nadie puede esconderse ni esconder nada, y nada escapa a la mecánica con la que se programa.
Sin embargo desde niños nos encanta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar, recreando puertas y llaves en la ilusión, escribiendo y viviendo un cuento(mejor que sea uno bueno).
Es lógico e inevitable inclinarse hacia la belleza, las estructuras perfectas armonizan por sí solas cuando sintonizan con otra en la que resuenan, especialmente en hechos más que palabras. Mientras la estructura ordenada de un sistema artificial que la simula, nunca es garantía de nada, si el que le da vida no la supera.
Pero si alguien descuidado se adentra en cuento ajeno, no irá a dónde quiera, sino a dónde está predefinido ir. En tal caso, el cuento sólo será contado cuando lo haga suyo y le haya dado un fin, porque la verdad no tiene dueño.
…y así nos despedimos de la estupidez, esclavitud y la tiranía, aunque muchos dirán hasta luego.
La carne al final de cuentas, concilia las posibilidades más extremas y aberrantes con la fragmentación en el olvido y la reproduccion del recuerdo.
Lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas.
4 respuestas
muchas gracias por la info
Que espanto por favor! Desde la universidad inculcan toda esta perversidad y pretenden naturalizar estas aberraciones. Hay que estar muy centrado e informado para distinguir el discurso esquizofrenico que buscan imponer. Gracias Romi por tu labor!!
Muy buen informe! Serio y revelador
¿Qué se diría de alguien que ejecuta la fuerza bruta, el engaño y la corrupción para gobernar un jardín de infantes?
¿Qué códigos comunicativos se conservan en ese tipo de molde?
De una aberrante separación sobreviene la inercia de una lógica unión de lo inocente y lo perverso, lo femenino y masculino, configurándose así una quimera que posee un particular lenguaje.
“En la oscuridad, cualquier luz es suficiente, sin embargo una polilla puede dirigirse hacia una equivocada”
Los adultos se acostumbran, pero qué escucharían de sus niños.
¿Dónde empieza y en dónde termina el jardín de infantes en realidad?
Otros preguntarán, cuándo…
La estupidez, no sólo puede andar bien vestida y ser ilustrada, también puede viajar en carreta o a la velocidad de la luz, o estár en mas de un sitio al mismo tiempo.
La estupidez cuántica no escapa a la relatividad, porque ahí fue engendrada. Y fue el cómico, Albert Einstein, el que descubrió que el engaño se desvanece cuando su masa es cero.
El producto y resultado de una fábrica, es lo que es, no puede ser algo más del propósito para lo que fue programado. Y en ella trabaja mucha gente que la confunde con la vida, cuando es simple teatro. Lucro en el defecto y la resiliencia en la virtud, se hermanan y se llama normalidad.
¿Quién escribe el guión?
Unos miran hacia la pantalla de cine y dicen, ¡es sólo ficción! y cuando le dan la espalda hablan de realidad.
Éste dilema se soluciona dándose cuenta quién queda de un lado, y quién del otro.
Pero…
¿Quién es el intermediario, ese extraño relator que cuenta lo que sucedió y sucederá, y lo que nunca ocurrirá oculto en su silencio?
Es una encrucijada interesante, pero si nos adentramos al inframundo griego del defecto, nos remitirá al cercano mito de Jesús en su crucifixión, el ritual del sacrificio de la verdad, la vida, el amor y la justicia que justifica al verdugo, al que se le entrega ilusoriamente una responsabilidad que regresa mas temprano que tarde a cobrar la cuenta, el que se posiciona como agente evolutivo o azote divino autorizado. Y por el otro lado nos encontramos con su resurreción en virtud, Cristo, una refrescante consciencia renacida lógicamente en el mismo cuerpo, que observa y comprende el fenómeno de la cruz y ficción. La frustración del iniciado ante la creída e inalcanzable perfección es la que se rinde ante el mas fuerte, la seductora muerte, y con ello adorar al intermediario, el que tiene el poder de matar y de su amenaza. Nadie luchó, lucha ni luchará por su vida mientras no muera la apariencia.
Sin embargo, ésta historia comienza una ficción antes, la de un paraíso perdido llamado Dios, luego Estado, y ahora “I.A.”, con la promesa de regreso hacia la tierra prometida.
“Cuando la esperanza es lo último que queda, ya no hay miedo a esperar o de esperar la amenaza, y se la devuelve al baúl de los recuerdos cuando se la necesite en primer lugar”
La mecánica es la misma en el camino de la ausencia hacia la presencia.
Los sueños de ausencia, claman por los de presencia, necesitando a los que lleven a destino. Y en el puente aparece el intermediario que bien cobra o paga según se requiera, el genio de la lámpara que vende infinitos e insoportables futuros, que embargan presentes para enterrar pasados, y así alimentar el bucle.
Un mito conserva una condición existencial que puede ser una cárcel en la relatividad del defecto o un ejercicio para la virtud.
El (1;1); (1;0); (0;1) y (0;0), recrean el presente en el equilibrio de los polos, pasado en el retorno a la esencia, futuro en el avance trascendete y silencio del todo en la nada. No hay contradicción, sin embargo se simula cuando existe conflicto entre los polos.
La luz y los ojos tienen sentido siendo uno, por lo tanto, los ojos de vida ven vida, los de muerte lo suyo.
En la dualidad del defecto, se encuentra la mafia de los autoelegidos en el lado bueno cedido, mientras del otro los autoexpulsados, los esclavos.
El Ángel, Rey y Soberano, es el que custodia el reino con su espada de Fuego, de hierro y antivirus.
Mapa amo, territorio esclavo. La interferencia es a su intervención, la simulación a su simulacro.
El arquetipo amo y esclavo, son extremos de una misma vara o cuerda disonante. Ficciones fantásticas, legales y técnicas conforman la frontera, un can Cerbero que muchos llaman verdad, acuñados con libros sagrados, Constituciones y softwares. Todo es perfecto hasta que no. El amo parasita el sistema aprovechándose del proceso y apropiándose de los resultados de la virtud y el defecto a los que gobiena. Pero es un esclavo mas al estar obligado a sostener la consciencia ideal y relativa en dónde brillan en la mediocridad, en su intento de llenar el vacío con lo superfluo. Por eso suplen su carencia con la fuerza bruta, el engaño y corrupción, que muchos llaman inteligencia.
A las tonterías, por ser tontas, no se les presta atención, sólo cuando empiezan a dar comezón, y luego al hacer daño es cuando se le llama problema, y sin falta, aparece un veloz carro de bomberos que siempre llega tarde, cuando ya se ha realizado la cosecha.
Los puentes del defecto nunca unen nada porque su objetivo es aislar en la medida y convertirlo en la única realidad, expulsando lo que sobra al misterio, a la imaginación.
Ningún cliente elige al presidente, Papa o rey, tampoco al director, juez, gerente, pastor ni general, y menos al dueño de la tierra, del dinero o la empresa en donde se trabaja, pero es más entretenido pensar que si. El contrato es entre el uno y los ceros detrás de él. Unos saben, deciden y mandan, y otros ignoran, obedecen y se adaptan, y a cada parte le corresponde lo suyo.
“Roma, el mal mayor y menor beben de una misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno”
El amor es ciego y siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, pero después de la separación se quedará con lo amado. Por eso el cornudo es el último en enterarse pero el primero en saberlo.
Más allá de la locura, sea una democrática, militar, teocrática, monárquica, tecnocrática o un pentágono de ellas, prevalece lo verdadero. La gente seguirá protegiendo lo amado, construido y festejado, cada vez más, sin sus cadenas a las que les insufla vida inocentemente.
A pesar de todo ésto, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos, aunque también sus días contados.
La muerte de la apariencia es inevitable, y sucede en su transparencia dejando a todos desnudos. Nadie puede esconderse ni esconder nada, y nada escapa a la mecánica con la que se programa.
Sin embargo desde niños nos encanta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar, recreando puertas y llaves en la ilusión, escribiendo y viviendo un cuento(mejor que sea uno bueno).
Es lógico e inevitable inclinarse hacia la belleza, las estructuras perfectas armonizan por sí solas cuando sintonizan con otra en la que resuenan, especialmente en hechos más que palabras. Mientras la estructura ordenada de un sistema artificial que la simula, nunca es garantía de nada, si el que le da vida no la supera.
Pero si alguien descuidado se adentra en cuento ajeno, no irá a dónde quiera, sino a dónde está predefinido ir. En tal caso, el cuento sólo será contado cuando lo haga suyo y le haya dado un fin, porque la verdad no tiene dueño.
…y así nos despedimos de la estupidez, esclavitud y la tiranía, aunque muchos dirán hasta luego.
La carne al final de cuentas, concilia las posibilidades más extremas y aberrantes con la fragmentación en el olvido y la reproduccion del recuerdo.
Lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas.
La apariencia al arte, y la idiotez a un museo.